
QUERIDOS AMIGOS, A CONTINUACION LES MUESTRO LA CARTA DE ALINA CUTIE, HERMANA DEL PADRE ALBERTO, QUE ME ENVIO A TRAVES DE FACEBOOK Y AL E-MAIL DE IN FRAGANTI MAGAZINE EL 03 DE JUNIO 2009 Y MI RESPUESTA A ESA CARTA
Asunto: Something I need to get off my chest...
Graciela,
I am Padre Alberto's younger sister Alina, and I must get some uncertainties, that I see you hold, off my chest.
Frankly, I had never heard of you because I do not keep up with "latin" television or "farandula". I did see you at the church on Sunday, The Church of the Resurrection. I still did not know who you were at this time, but I found it interesting how you were trying to get your every word in with the Bishop, as well as your photo shot.
I have to say you were persistent. I looked at you and I thought, "What a high-strung person, I wonder what she is really after?" Mind you, I still did not know who you were, other than a woman who is loud holding a microphone trying to get a story.
Of course, where I work many talk about the "farandula" and many of them come to excuse themselves with me about what "they" the "farandula" says... Even the man who cleans my car excused him self and sent my brother his good wishes.
Actually, I didn't realize what they were talking about until Monday, when as I was channel surfing and I saw Ricardo Brown. I have know Ricardo since I was about 17. His son and my husband have grown up together and I care for them very much.
I respect him as a journalist, who reports the facts, and may not always agree with them, but has integrity and knows how to do his job.
Shortly after his report, I heard my brother's name. So of course, I stayed watching. What I saw was a FARCE. Your show disgusted me. How can you say that my brother has created a CIRCUS? When in fact you are living and making money on this so called "CIRCUS". It saddens me! How can you discredit a man who has dedicated twenty two years of his life helping others... And if you ever went to any of his masses would know that he NEVER used the pulpit to condemn nor belittle, we, including HIM, ARE HUMAN.
HE IS A GREAT MAN AND WILL CONTINUE TO BE ONE! HE WILL ALSO CONTINUE TO SERVE HIS PEOPLE AND GOD! A vocation is not something "someone" can strip away, not even people's tongues.
I ask you to leave him alone. Please go prattle about someone else and their lives. You may even want to ponder about this very American saying which at no time was written by anyone religious or holy and I am sure you have heard it, "If you have nothing nice to say don't say anything at all." That is something simple that I have taught my own children.
My family deserves privacy and the utmost respect. The words you and that others use on your show are CONDEMNING, DISRESPECTFUL and show a lack of professionalism in journalism. If you have any scruples it would stop quickly, but of course, that is what pays your bills...
Regards,
Alina
MI RESPUESTA A LA CARTA DE ALINA CUTIE, HERMANA DEL PADRE ALBERTO
Alina:
Luego de leer su carta y despejar la mayoría de los ataques personales que me hace y que no apoyan a su argumento, analicé que intentó exponer dos puntos. Uno es la forma en que hemos cubierto la situación de Alberto Cutié y el segundo creo que es intentar que dejemos de cubrir el tema de Alberto Cutié.
Comienzo con la palabra circo a la que usted hace referencia. Circo es una palabra descriptiva que uno cambia dependiendo del contexto y se usa para describir el carácter de un espectáculo que, típicamente, incluye una congregación social. La palabra circo, en este sentido y en este contexto, se ha utilizado por miembros de la prensa (tanto latina como anglo) para describir el fenómeno de cobertura colectiva desatada ante la situación creada por Cutié. Repito, no es una palabra que se refiera personalmente a Alberto Cutié, sino a la interpretación de la prensa de lo creado en torno a las acciones de Cutié como sacerdote.
Pongo un simple ejemplo: En la primera plana del Miami Herald apareció un titular que decía: “Ovación para el Padre Cutié en su nueva Iglesia’’. Y el titular de la página 6A del mismo periódico de fecha 1ro de junio del 2009 reza: “Reciben a Cutié como una estrella de rock’’.
Pero hay más. Circo fue la conferencia de prensa. Circo fue el despliegue de policías y cintas amarillas para impedir el paso de camarógrafos y reporteros que cubrían el primer sermón de Alberto Cutié; circo fue el que nos echaran de la Iglesia por tomar unas fotos; circo fue que nos impidieran tener acceso al baño público de la Iglesia de la Resurrección.
Circo también fue el desayuno donde impidieron el paso a algunos medios de prensa, que lo único que querían era que Cutié diera unas palabras; circo fue el que el Obispo Frade fuera quien hablara en nombre de quién era el centro de la noticia y, por último, circo fue la partida espectacular de Alberto Cutié como si se tratara del presidente Barack Obama, saliendo por detrás de la Iglesia y escoltado por casi un ejército de policías tanto encubiertos como uniformados.
En casi la totalidad de su carta usted trata de minimizarme hablando de forma impersonal como si usted estuviera en una posición tan alta que no merece tratar con una persona como yo. Al menos así lo expresa su tono. Entonces ¿para qué me escribe? Tanto Alberto como el resto de los periodistas somos humanos. La teología enseña que solamente por ser humano lleva intrínsecamente el respeto y, hasta donde sé, a él siempre se le ha respetado como persona pero le recuerdo que sus acciones han atentado, directa o indirectamente, a una congregación.
Para usted es muy importante establecer que no me conoce y luego afirma que sí, y que soy yo la que no la conozco a usted. No entendí el énfasis pero sí pude percibir un mensaje de silencio que activó la señal de alarma. Una señal preocupante porque hasta nuestro presidente está pidiendo transparencia con la prensa. Este es un país secular por lo cual todos los miembros de cualquier Iglesia deben tener transparencia. Le recuerdo que lo que está pasando no lo hizo la prensa, son las repercusiones a nivel mundial de una actitud de las cuales no somos responsables.
Su meta es que paremos de hablar de su hermano basado en que merece tener vida privada. Es lógico y la comprendo. Ahora bien, le recuerdo que él tiene vida pública desde el momento en que aceptó tener programas de televisión, radio, columnas en El Nuevo Herald y libros.
Pero hay más, si ahora hubiera optado por tener vida privada, que me parece muy bien, hubiera colgado los hábitos, se hubiera casado con su novia y se pondría a trabajar en otra cosa. Porque para servir a Dios no hace falta ser cura, ni obispo, ni reverendo, por lo que no se hubiera ido inmediatamente a otra Iglesia y el escándalo habría cesado. Todo acto positivo implica otro negativo.
Y para terminar con este tema le explico que, lamentablemente, la vida de Alberto Cutié se volvió noticia, los intereses de los que consumen la prensa son los que dominan el contenido, y el contenido es el que domina el tono de la prensa y al final la audiencia domina el tono por lo cual el tono es debido a la audiencia y, en este momento, hasta usted se volvió parte del contenido y tono de nuestra audiencia.
Cierto es que existe una frase KITSCH norteamericana que simplifica la moralidad al estipular que: ‘’La mejor palabra es la que no se dice’’. Pero también es muy norteamericana la actitud de William Jefferson, quien expresó la necesidad de la prensa para mantener la vigilancia de un gobierno, cosa que también pide Barack Obama para evitar que los gobernantes crucen la línea entre el bien y el mal. La Iglesia es una jerarquía por lo que toma el mismo modelo de un gobierno. Si ese elitismo y jerarquía no se pueden criticar por la prensa ¿sabe usted las terribles repercusiones que tendría la humanidad?
El amor de Alberto Cutié por su mujer se respeta y admira, pero se considera un error el que no haya llevado a cabo sus deberes como sacerdote. No juzgo su posición como hombre, discuto su posición sacerdotal, porque al aceptar libremente las reglas que nos imponen, hay que cumplirlas aunque estemos en desacuerdo con ellas. Como ciudadana de Estados Unidos acepto las reglas de este país aunque discrepe de algunas ellas.
Por último, como escribió Voltaire: ‘’Si hubiera habido censura de prensa en Roma no tendríamos hoy ni a Horacio ni a Juvenal, ni los escritos filosóficos de Cicerón”… Tampoco nos hubiéramos enterado del escándalo de Watergate protagonizado por Richard Nixon, ni de las injusticias que ocurrieron en la prisión de la Base Naval de Guantánamo en Cuba.
Recuerde que la vida no es blanco y negro, y nosotros lo que hacemos es interpretar los comentarios de la prensa, de figuras involucradas en el escándalo y de los eventos del pueblo. Recuerde que no es Alberto Cutié como ser humano el cuestionado. Queda implícito que a él se le respeta, es una cruzada contra la mentira de sacerdotes capaces de llevar una doble vida dentro de la Iglesia Católica escudándose en las Sagradas Escrituras.
Ah, y sobre mis cuentas no se preocupe que no es Alberto Cutié quien las paga, es un trabajo digno, honesto y honrado que he realizado durante más de 20 años en mi mundo latino que llevo con mucho orgullo.
Gracias y que Dios la bendiga.
Atentamente,
Graciela Mori














